miércoles, 10 de abril de 2013

CUENTO MARAVILLOSO Y CUENTO REAL

Con la ayuda de unas pautas que Mercedes indicó en clase, hemos realizado un cuento sobre la vida real. Era necesario que apareciese un niño, un adulto, un animal y que fuese un contexto cotidiano.

Había una vez una familia de pelirrojos; el padre era policía y la madre enfermera. El pequeño tenía muchas pecas en su cara y su cuerpo y le contaba a sus padres que, a veces, en el colegio le insultaban y se reían de él, por ser algo diferente. Sus padres le decían que no estuviese triste y sonriese ante todo.
Para darle una sorpresa a Jaime, sus padres le regalaron un pequeño perro con el que pasaba las horas, jugando y hablando con él. A veces iban al parque y Jaime sentía que más niños se acercaban a él, no para reírse sino para jugar y pasarlo bien.
Doro, el perro, y Jaime eran famosos en la ciudad. Jaime por sus pequitas y Doro  por tener muchas manchas que le hacía ser diferente a los demás perros. Jaime, con el tiempo, entendió que muchas veces las persas son injustas y juzgan sin conocer pero que, al final, cada persona aporta cosas diferentes y todos somos importantes.

CUENTO LIBRE (STORY CUBS)

Con la ayuda de unos dados, hemos realizado un cuento. El azar ha marcado nuestros pasos y las palabras claves para elaborarlo.

Hace mil años, en un mar lejano, existía un gran barco ; era grande, marrón, con banderas que en el centro tenían una bonita calavera y que movían cuando el viento corría.
En él vivía una gran familia de piratas, el padre llevaba un parche en el ojo y la mujer junto a sus hijas se ponían un pañuelo rojo en la cabeza.
Se dedicaban a viajar y a descubrir lugares desconocidos. La más pequeña de la familia siempre llevaba  una mochila, donde llevaba los objetos que le parecían bonitos de su viajes; guardó una concha con forma de corazón, algunas piedras de colores y hasta un catalejo que le ayudaría a descubrir lugares lejanos y misteriosos.
La madre se pasaba las horas cocinando lo que a veces pescaban. Los domingos solía hacer cangrejo.
Manuela, la mayor, ayudaba a su padre a orientarse en los mapas que tenían para llegar a su destino. No todos los paisajes que veían eran bonitos, a veces, cuando había tormentas, la cara de terror que ponían era impresionante ; muchas veces pensaban que iban a morir y que su gran vida terminaría pronto.
Me contaron, que una vez llegaron a un lugar peligroso  y lucharon con un elefante enorme y peligroso. Toda la familia lo rodearon y con un látigo que la pequeña llevaba en su mochila pudieron hacerle daño en una pata y tener tiempo para correr hasta llegar a su barco, su hogar.
Cada vez que conseguían superar un obstáculo se abrazaban y decían : ¡Piratas somos y juntos encontraremos el tesoro!.
Y así fue, aquel barco ahora está en el fondo del mar y quien lo descubrió cuenta que el tesoro sigue en la habitación de los padres y que vivieron una vida de aventuras que siempre serán bonitas de recordar.
Y colorín, colorado la historia de estos piratas ha terminado.